Esta fruta tiene muchas propiedades pero no es tan popular como otras, tales como la manzana o la naranja. Es que cuenta con algo de grasa y se cree que no es bueno para bajar de peso o para dietas de deportistas.
La grasa que contiene el aguacate ayuda a mejorar los niveles de colesterol y a la vez a estabilizar el ritmo cardíaco (por ello se dice que es bueno para los atletas). Una pieza de esta fruta ofrece grasas monoinsaturadas, ácido oléico y alfa-linoleico (conocido como ácidos grasos Omega 3).
A su vez, ayuda en el crecimiento y la reparación de la masa muscular por contener una buena cantidad de proteínas, potasio y zinc, más que los plátanos. Su aporte en grasas “buenas” hará mejorar los niveles de testosterona de manera natural.
También disminuyen la inflamación de las articulaciones (está recomendado para los casos de artritis) y ayudan a reparar los cartílagos gracias a los ácidos grasos esenciales y las vitaminas del grupo E. Permiten sentirnos saciados por más tiempo por su aporte de fibras solubles e insolubles, ralentizando la descomposición de los carbohidratos. La gran cantidad de ácido oleico activa las zonas del cerebro que nos hacen sentir “satisfechos”.
Ingredientes: 4 aguacates, 150 g de gambas peladas, 2 tomates rojos, aceite de oliva virgen extra, limón o lima, sal, pimienta negra, unas ramas de cilantro fresco
Cortar los aguacates por la mitad y quitar el hueso.
Con ayuda de una cuchara, vaciar los aguacates. Reservar las mitades y cortar la carne en cuadraditos. Reservar en un bol con unas gotas de zumo de limón o de lima, y el hueso para que mantenga el color verde.
Lavar y pelar los tomates. Cortarlos en cuadraditos quitándoles las pepitas. Reservar
En un cazo poner agua a calentar. Cuando esté hirviendo añadir un pellizco de sal y añadir las gambas. Dejar cocer un par de minutos hasta que las gambas estén cocidas. Colar y añadir las gambas a un bol con agua helada. Una vez frías, colar el agua y reservar las gamba en un plato.
Quitar los huesos de aguacate Añadir los tomates y las gambas cocidas. Aliñar con aceite de oliva y con unas gotas de zumo de limón o de lima. Rectificar de sal y de pimienta negra.
Con ayuda de una cuchara rellenar las mitades de aguacates. Listo!
Gracias por estar ahí
Pilar MH - Asesora nutricional
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